Unción de los Enfermos
El consuelo y la fortaleza de Cristo en la enfermedad.
La Unción de los Enfermos ofrece la oración de la Iglesia y la gracia de Cristo a quienes afrontan una enfermedad grave o la fragilidad de la vejez. Mediante la unción con el óleo de los enfermos y la oración del sacerdote, el enfermo se une a la Pasión de Cristo, es fortalecido en cuerpo y alma y, si no ha podido confesarse, recibe el perdón de los pecados.
Pídala con tiempo
Este sacramento no se reserva solamente para los últimos momentos. Contacte con la parroquia ante una enfermedad grave, una cirugía importante o la fragilidad seria de la edad. Un sacerdote puede ayudar a determinar cuándo celebrarlo.
Pedirlo con tiempo permite organizar una visita y facilita la participación de la persona. Si la situación cambia o es urgente, indíquelo claramente. No espere una cita ordinaria si el estado de la persona empeora rápidamente. Cuando la muerte pueda estar cerca, pida un sacerdote de inmediato para que el moribundo reciba los últimos sacramentos: la Confesión, la Unción y la Sagrada Comunión como Viático.
Organice una visita
Contacte con la oficina y facilite un teléfono, la ubicación y la naturaleza de la petición. Si llama por otra persona, involúcrela cuando sea posible. Podemos organizar la conversación sin recibir una historia clínica detallada por correo.
En hospitales o centros de cuidados, el capellán o el personal pueden ayudar a localizar a un sacerdote. No suponga que la parroquia conoce automáticamente un ingreso. Los familiares y cuidadores pueden facilitar ese contacto.
Oración y Comunión
La visita también puede ofrecer la posibilidad de confesión o Comunión, según las necesidades y circunstancias. Indique si la persona desea hablar de ello con un sacerdote. Quienes no pueden salir pueden solicitar acompañamiento pastoral continuado.
Presentes en la oración de la Iglesia
La enfermedad puede dificultar la participación habitual, pero no separa a nadie de la vida de la Iglesia. Invitamos a las familias a mantener el contacto y pedir ayuda. Ante un peligro inmediato para la vida o la seguridad, contacte con los servicios de emergencia; la oficina no es un servicio médico de urgencias.
