Adoración eucarística
Vele con el Señor, verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento.

«¿No han podido velar una hora conmigo?» En la Santísima Eucaristía, Jesucristo está verdaderamente presente: Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. La adoración eucarística es un tiempo de oración silenciosa ante él para adorarle, darle gracias, reparar por el pecado y presentar al Señor las necesidades de la Iglesia y del mundo.
Su primera visita
No necesita un libro especial ni muchas oraciones. Comience con una genuflexión, reconociendo la presencia de Cristo. Rece con la Escritura, rece el Rosario o la Coronilla de la Divina Misericordia, o simplemente permanezca en silencio ante él. Guarde silencio en la capilla por respeto a quienes rezan.
Prepare su visita
La página de programación de adoración permite consultar oportunidades para comprometerse con una hora. Abra el horario de adoración o contacte con la oficina para preguntar por las visitas, la entrada y las condiciones actuales de acceso. Confirme esos detalles antes de desplazarse, especialmente fuera del horario diurno habitual.
El calendario de celebraciones también ofrece las actividades programadas. Los períodos de exposición del Santísimo y el acceso al edificio son cuestiones distintas; compruebe lo que corresponda a su visita.
Comprométase con una hora santa
Una hora santa semanal ordena su oración en torno al Señor y asegura que nunca quede solo mientras el Santísimo está expuesto. Pregunte al coordinador por las horas disponibles, los suplentes y qué hacer si no puede asistir. Si es nuevo, explique que desea una orientación antes de comprometerse.
La oficina puede ayudarle a encontrar el contacto adecuado para preguntas sobre una iglesia concreta o necesidades de acceso.
