La Sagrada Eucaristía
Cristo se entrega por la vida del mundo.

La Santísima Eucaristía es fuente y culmen de la vida cristiana. En cada Misa se hace presente el único sacrificio de Cristo en la Cruz, y por las palabras de la consagración el pan y el vino se convierten en su Cuerpo y su Sangre. En la Sagrada Comunión, los católicos reciben al Señor mismo (Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad), que nos fortalece para amar a Dios y al prójimo.
Participe en la Misa
Todos son bienvenidos. La página de celebraciones presenta los horarios de las cuatro iglesias, incluidas las Misas en español. Quien recibe la Sagrada Comunión debe estar en gracia de Dios y guardar el ayuno eucarístico de una hora; quien tenga conciencia de pecado grave debe acudir antes a la confesión. Quienes no reciben la Comunión pueden permanecer en su banco rezando. Si tiene dudas sobre recibirla, hable con un sacerdote.
Participar en la Misa dominical ayuda a la familia a conocer las oraciones, las lecturas y la liturgia. Los padres pueden preparar a sus hijos hablándoles de Jesús y rezando con ellos en casa.
Primera Comunión de un niño
Contacte con Jenny Bellinder, directora de Formación en la Fe. Indique la edad, la formación previa y si ha recibido el Bautismo y la primera Reconciliación. Ella explicará el programa actual, la participación de los padres, los documentos y la celebración.
Solicite directamente el calendario y las instrucciones del año vigente. No suponga que una fecha o formulario antiguo corresponde a su hijo este año. Si su familia es nueva o existen necesidades educativas particulares, comience conversando sobre ellas.
Adultos y quienes regresan
Los adultos que se preparan para recibir la Eucaristía por primera vez pueden preguntar por OCIA. Si recibió la preparación anteriormente, pero se ha alejado de la Iglesia, un sacerdote puede ayudarle a retomar la vida sacramental.
Comunión para quienes no pueden salir
Si la enfermedad o las dificultades de movilidad impiden asistir a Misa, pregunte por las visitas pastorales. Quienes no pueden acudir siguen siendo miembros de la parroquia, y el Señor puede ser llevado a ellos. Para rezar ante el Santísimo, conozca la adoración.
